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El pestiño es un delicioso dulce tradicional de la época navideña o de Semana Santa, originario de Andalucía y de otras zonas de España.
Este dulce se elabora con una masa de harina, se fríe en aceite de oliva y se adereza con miel. Aunque su historia puede remontarse al menos al siglo XVI, es probable que su origen sea aún más antiguo.
Los pestiños son conocidos por su textura crujiente por fuera y suave por dentro.
Si prefieres evitar los licores, puedes reemplazar el anís por zumo de naranja natural, y el sabor sigue siendo igualmente delicioso.
◆ Ingredientes:
● 750 gramos de harina
● 1 de aceite de oliva
● 1 vasito de vino dulce o anís
● Un pellizco de sal
● Azúcar para rebozar
● 1 ramita de canela
● cáscara de limón (pequeña)
◆ Pasos:
1. Preparación del aceite aromatizado: Pon a calentar el vaso de aceite de oliva en una sartén junto con la ramita de canela y la cáscara de limón. Deja que el aceite se caliente bien, pero sin llegar a que se queme. Una vez esté caliente, retíralo del fuego y deja que se enfríe. Cuando esté tibio, retira la canela y la cáscara de limón.
2. Formación de la masa: En un bol grande, vierte el aceite aromatizado junto con el vino dulce (o anís) y el pellizco de sal. Remueve bien con una cuchara de madera o unas varillas manuales. Luego, comienza a añadir la harina poco a poco, siempre removiendo. Cuando la masa empiece a tomar cuerpo, amasa con las manos. La masa debe quedar ligera, pero firme, y no se pegará gracias al aceite.
3. Formación de los pestiños: Toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas. Luego, aplánalas uniendo los lados, como si formases un pañuelo. Asegúrate de presionar bien la unión para que no se abran al freírlas. El aceite para freír debe estar bien caliente (unos 180ºC), pero no humeante.
4. Freír y rebozar en azúcar: Fría los pestiños en tandas, asegurándote de que no se amontonen en la sartén. Cuando estén dorados y crujientes, retíralos y colócalos sobre una fuente con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Finalmente, rebózalos en azúcar para darles el toque dulce final.
¡Y listo! Ya tienes unos deliciosos pestiños caseros para disfrutar en las festividades. Es un dulce que, además de su sabor, nos conecta con las tradiciones más sabrosas de la gastronomía española.