Alcaldes históricos



 EL AYUNTAMIENTO DE FUENLABRADA ENTRE LOS SIGLOS XV Y XVIII:
Gracias a las Relaciones Topográficas de Felipe II (1576), disponemos de una valiosa información sobre la composición y funcionamiento del Ayuntamiento de Fuenlabrada en el siglo XV, un modelo institucional que, con ligeras variaciones, se mantendría durante varias décadas posteriores.

Los cargos municipales eran elegidos de forma directa por el vecindario, con la única excepción del escribano, que era designado por la Corona. Cada 29 de septiembre, festividad de San Miguel, los munícipes salientes convocaban al pueblo —a son de campana repicada, según la costumbre— para proceder a la elección del nuevo Ayuntamiento. Esta se realizaba a viva voz, de manera pública y asamblearia.

La diversidad de nombres que ocupan los cargos y la escasa repetición anual de los mismos sugieren la existencia de una comunidad con una participación política relativamente amplia, en la que los vecinos elegían cada año a sus representantes.

Entre los siglos XV y XVI, el gobierno municipal de Fuenlabrada estaba integrado por los siguientes cargos:

 Dos alcaldes ordinarios: fueron dos en Fuenlabrada y representan la máxima autoridad municipal. Además de presidir la vida política y económica de la villa, ejercían funciones judiciales por delegación del poder central. Convocaban al vecindario cuando lo estimaban oportuno y respondían de sus decisiones únicamente ante el corregidor.

Tres regidores: en número proporcional, serán tres en Fuenlabrada y su función es la de regular la actividad económica local. Entre sus funciones se encontraban la supervisión de precios, tasas, calidad y cantidad de los productos, así como el control de las cosechas.

 Un procurador síndico general: persona cuya función es la defensa de los derechos y privilegios del municipio frente a la administración central.

 Dos alcaldes de la Santa Hermandad: institución creada por los Reyes Católicos, con competencia sobre los delitos cometidos en descampado. En Fuenlabrada, esta figura se mantuvo hasta la segunda década del siglo XIX.

Como apoyo a estos cargos actuaban uno o dos escribanos (funcionarios encargados de dar fe pública y redactar documentos oficiales) y dos alguaciles responsables del orden público y de la ejecución de mandatos municipales.

Alcaldes ordinarios de Fuenlabrada entre 1576 y 1622:

» 1576: Pascual González
» 1588-99: Antón Montero y Francisco Sánchez
» 1590-91: Alonso Sánchez y Francisco Montero
» 1592-93: Francisco Martín y Pedro González
» 1594-95: Francisco de Camarena y Alonso Sánchez
» 1596-97: Gregorio de la Vieja y Diego de Villaverde
» 1598-99: Pedro González y Juan de Villaverde
» 1599-1600: Diego Escolar y Lucas Martín
» 1600-01: Gabriel Herrero y Francisco Montero
» 1602-03: Andrés Escolar y Lucas Martín
» 1604-05. Gregorio Rico y Bartolomé García
» 1605-06: Gerónimo Sánchez y Gabriel Herrero
» 1606-07: Lorenzo Sánchez y Gabriel Herrero
» 1607-08: Francisco Muñoz y Francisco de Camarena
» 1608-09: Cebrián de la Vieja y Miguel Franco
» 1610-11: Diego Escolar y Gabriel Herrero
» 1613-14: Alonso Escolar y Gregorio Rico
» 1614-15: Pedro Alonso y Juan Ibáñez
» 1622: Francisco Sánchez

Tras el fracaso del movimiento comunero y el progresivo fortalecimiento del poder real bajo el reinado de Felipe II, la participación política vecinal fue perdiendo peso. En poco más de medio siglo, el sistema inicial de democracia concejil dio paso a un modelo controlado por una oligarquía local, que monopolizó los principales cargos municipales.

A partir de entonces, ya no era el pueblo quien elegía directamente a sus representantes, sino que los alcaldes salientes designaban a sus sucesores, y estos, a su vez, nombraban al resto de munícipes. Los cargos comenzaron a concentrarse en determinados clanes familiares, que defendieron con celo las posiciones alcanzadas. El vecindario quedó reducido, en la práctica, a ratificar los nombramientos o, en contadas ocasiones, a intentar vetarlos.

Entre 1661 y 1676, por ejemplo, todos los alcaldes —y varios regidores— mantenían vínculos de parentesco: hermanos, hijos o sobrinos. Apellidos como de la Vieja, Escolar, Aguado, Montero o Pérez se repiten con frecuencia, muchos de los cuales siguen siendo habituales entre los fuenlabreños actuales, posiblemente descendientes de estas mismas ramas familiares.

Los alcaldes de esta época fueron protagonistas en diferentes acontecimientos como contratos de obras de la 'gran reforma' de la Iglesia de San Esteban Protomártir (en el siglo XVII), el intento de la traída de aguas desde Fregacedos en el año 1700, el nuevo reinado de los Borbones en España con el inicio de Felipe V o los importantes Censos y Catastros de a mediados del siglo XVIII realizados en Fuenlabrada.

Conviene señalar que esta oligarquía municipal no era especialmente lucrativa. Gobernar un pueblo agrícola de unos 1.600 habitantes, endeudado por las cargas fiscales destinadas a guerras y obras públicas, apenas reportaba beneficios económicos: el sueldo de los cargos era casi simbólico.

Alcaldes ordinarios de Fuenlabrada entre 1661 y 1790:

» 1661-62: Francisco de la Vieja y Gerónimo de la Vieja
» 1664-65: Antonio de la Vieja
» 1665: Bernardo Escolar
» 1666: Lucas Montero
» 1668: Gerónimo Montero y Gregorio Montero (hermanos)
» 1668-69: Gregorio de la Vieja y Juan Muñoz
» 1669: Esteban Escolar
» 1670: Luis Escolar y Lucas Escolar
» 1671-72: Gregorio de la Vieja
» 1672: Bernardo Escolar
» 1673: Lucas Escolar
» 1673-74: Gregorio de la Vieja
» 1675: Bernardo Escolar y Baltasar Aguado
» 1675-76: Gregorio de la Vieja y Manuel Manzano
» 1676: Manuel Montero
» 1676-77: Antonio de la Vieja
» 1677: Juan de la Vieja Antonio
» 1678: Francisco de Vargas
» 1682: Manuel Naranjo y Manuel Galeote
» 1696: Juan González y Francisco Muñoz
» 1723: Eusebio Pérez
» 1733: Ignacio Pérez y Francisco Chicote
» 1734: Eugenio Escolar y Gerónimo Martín
» 1735: Felipe Escolar y Eusebio Pérez
» 1736: Manuel Alonso y Matías González
» 1738: Lorenzo Muñoz y José de la Fuente
» 1739: Gerónimo Martín y José Escolar
» 1740: Eusebio Pérez y Manuel de Villaverde
» 1741: Francisco Chicote y José Montero
» 1742: Eugenio Escolar y Gabriel Matías
» 1744: Francisco Chicote y José Montero de Antonio
» 1745: Eusebio Pérez y Francisco Escolar
» 1747: Francisco Escolar y Antonio Aguado
» 1749: Manuel Muñoz y Claudio Pérez
» 1754: Manuel González de Manzano
» 1755: Claudio Pérez y Manuel Muñoz
» 1760: Mateo Pérez Aguado y Pablo Pérez
» 1761: Manuel Alonso Muñoz
» 1763: Santiago Martín
» 1774: Francisco Herrero de Blas y Santiago Martín
» 1775: Francisco González
» 1788: Félix de Salazar y Francisco González
» 1790: Gaspar Escolar y Francisco Nicasio Aguado

 EL AYUNTAMIENTO EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX:
La primera mitad del siglo XIX estuvo marcada en Fuenlabrada por una fuerte inestabilidad política, consecuencia directa de los acontecimientos extraordinarios que supusieron la invasión francesa y la Guerra de la Independencia.

Entre 1808 y 1813 se sucedieron numerosos responsables municipales. Las autoridades francesas depusieron y sustituyeron a los ediles conforme a sus intereses y, además, muchos cargos locales optaron por el abandono o la huida ante la enorme presión y el riesgo personal de ejercer el gobierno municipal en un contexto bélico, atrapados entre dos bandos enfrentados.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1809 y 1812:

» 1809: tres alcaldes ordinarios
» 1811: Jorge García del Valle
» 1812: hubo seis alcaldes en Fuenlabrada

Tras la finalización de la guerra, en 1814, la vida política local recuperó cierta normalidad, únicamente interrumpida por el Trienio Liberal (1820-1823). Durante este periodo se estableció la figura del alcalde constitucional, con un único alcalde anual.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1814 y 1826:

» 1814: Bernardo Pérez
» 1820-21: Manuel Escolar
» 1821-22: Francisco Luis Escolar
» 1823: Castor Navarro
» 1826: Manuel Escolar

A partir de 1833, tras la muerte de Fernando VII, España inicia el desmantelamiento definitivo del absolutismo. No obstante, en Fuenlabrada estos cambios ideológicos fueron asumidos de forma pasiva, limitándose la población a acatar las disposiciones del gobierno central sin una clara identificación con las corrientes progresistas o moderadas.

 EL AYUNTAMIENTO EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX:
Desde 1853, la renovación de los ayuntamientos se realizaba cada dos años. Las elecciones se celebraban en diciembre de los años impares y la nueva corporación tomaba posesión en enero de los años pares.

En 1854, con el regreso de los progresistas al poder, se decretó la disolución de todos los ayuntamientos y la reposición de los existentes en 1843. En Fuenlabrada, el 22 de julio de ese año, el ayuntamiento moderado acató la orden y se restituyó la corporación progresista destituida once años antes.

El 22 de julio de 1854, la alcaldía repone a Manuel Pizarro, sin embargo, meses después, retomará a Elías Pérez (cesado anteriormente) y Pizarro ocupará una concejalía. Entre 1857 y 1858, la alcaldía la ocupará Pedro de Ocaña, vecino que fue anteriormente regidor moderado en 1854 en el primer semestre.

Durante estas décadas, la participación electoral fue muy limitada, ya que el sufragio quedaba restringido a una minoría de vecinos. Esto favoreció la hegemonía de determinadas familias con prestigio social y económico en el municipio.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1843 y 1859:

» 1843: Manuel Pizarro
» 1854: Elías Pérez (hasta el 22 de julio por disolución y reposición del gobierno de 1843)
» 1854: Manuel Pizarro
» 1855-56: Elías Pérez
» 1857-58: Pedro de Ocaña
» 1859: Felipe Martín

A partir de 1860, mientras España atravesaba un periodo de enorme inestabilidad —Revolución de 1868, Primera República y Restauración borbónica en apenas seis años—, la política local de Fuenlabrada se desarrolló con relativa continuidad.

Los primeros años fueron convocadas elecciones cada dos años a partir de 1860, celebrándose en 1862, 1864 y 1866. No obstante, la participación era mínima, ya que el sufragio se limitaba a muy pocos vecinos, por lo que hay una hegemonía de aquellos vecinos que tenían popularidad en el pueblo.

Hasta 1868 era habitual el uso del término alcalde constitucional, que tras la Revolución pasó a denominarse alcalde popular. El 18 de diciembre de 1868 se celebraron elecciones con sufragio masculino, ampliando de forma notable la participación política.

En 1871 hubo dos elecciones, las primeras en enero dando como alcalde a José Martín, y las segundas en diciembre, eligiendo a Vitoriano Naranjo. Éste último posiblemente con reelección y hasta 1876.

En las elecciones de febrero de 1877, llega a ser alcalde el vecino Pedro Alcántara de Peñalver y Herrero. Es hijo de Ángel de Peñalver, que llegó a Fuenlabrada en 1849 ganando una plaza de farmacéutico. También sabemos que en 1857 desaparecieron dos mulas de su propiedad, y el 17 de septiembre de 1859, adquiere dos terrenos en el barranco del Puerco de la Desamortización de Madoz. Antes de ser alcalde, fue secretario del Ayuntamiento de Fuenlabrada. Entre sus primeras actuaciones fue la de subastar las obras de construcción de una nueva Casa Consistorial.

Entre 1889 y 1899 habrá una alternancia de alcaldes entre Gregorio Pérez Cano y Francisco Escolar Martín. Del primero sabemos que fue nieto de una familia pasiega que vino a Fuenlabrada a comercializar con paños de jerga, vivía en la calle de la Plaza esquina calle de la Lechuga, y tuvo 7 hijos (uno de ellos, Alfonso, falleció en 1897 a los 17 años). Unos años más tarde, hacia 1915, fue Juez Municipal durante una larga temporada. De Francisco Escolar, nacido en 1846, fue un abogado que vivía en la Plazuela de la Iglesia (de la que posteriormente tomó su nombre). Antes de ser alcalde, se postuló como Diputado Provincial, y como era habitual entre la élite fuenlabreña, tenía un buen inventario de tierras.

Los alcaldes de esta época fueron protagonistas en diferentes acontecimientos como la construcción de carreteras, la llegada del ferrocarril en 1876, la edificación de una nueva Casa Consistorial y la consolidación de las Fiestas Patronales.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1860 y 1899:

» 1860: Felipe Martín
» 1861-62: Eustaquio de la Vieja
» 1863-64: Mariano Pérez
» 1865-66: Manuel Herrero
» 1867-68: Pedro de Ocaña
» 1869-70: Manuel Pérez
» 1871: José Martín
» 1872-76: Vitoriano Naranjo
» 1877-79: Pedro Ángel Peñalver
» 1880-81: Maximino Pérez
» 1882-83: Joaquín García del Valle Alonso
» 1884-85: Mariano Pérez
» 1886-87: Marcos Montero
» 1887-89: Gregorio Pérez Cano
» 1890-93: Francisco Escolar Martín
» 1894-95: Gregorio Pérez Cano
» 1896-97: Francisco Escolar Martín
» 1898-99: Gregorio Pérez Cano

 EL AYUNTAMIENTO EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XX:
Con el inicio del siglo XX, las elecciones municipales siguieron celebrándose en fechas concretas, produciéndose la investidura del alcalde pocos días después. Para una mayor precisión cronológica, los mandatos se presentan emparejados.

Entre 1902 y 1906 serán alcaldes de Fuenlabrada los hermanos Demetrio y Francisco Ocaña Montero. Demetrio, nacido en 1860, vivía en la calle de la Arena y se casó con Dolores Pérez Zazo (nacida en 1862). Tuvieron varios hijos, todos ellos muy bien documentados gracias al hallazgo de su sepultura en el cementerio de Fuenlabrada: Miguel Ocaña Pérez (conservo sus facturas de abastecedor de paja y cebada hacia 1916-18 y que compré a un anticuario), Isabel, Ana, Carlos (falleció a los 21 años en 1915), y Félix. Al finalizar el mandato de Demetrio, falleció su mujer Dolores. Por parte de Francisco, fue un labrador y vivía en la Plazuela de la Iglesia.

La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) supuso la suspensión de las elecciones municipales, permaneciendo Adrián González como alcalde durante todo el periodo.

Entre 1930 y 1931, previa proclamación de la II República, es elegido alcalde Francisco Pérez Navarro. Este fuenlabreño es hijo de Gregorio Pérez Cano (alcalde en 1887-79, 1894-95 y 1898-99) y juez municipal entre 1918 y 1921. Parece ser, que este vecino siguió los pasos de su padre en política local.

Entre 1900 y 1930, parte de estos alcaldes vieron la reforma de la Iglesia de San Esteban en 1901, la llegada de la electricidad en 1909 y posteriormente del teléfono y el cine sonoro, nuevas asociaciones agrarias y una pequeña industrialización en el pueblo como por ejemplo la construcción de una moderna fábrica de harinas. También Fuenlabrada quedará bien comunicada mediante carreteras a los pueblos cercanos, y Luis Sauquillo representará al pueblo en la Diputación Provincial de Madrid.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1900 y 1930:

» 1900-02: Nicasio Fernández Pérez
» 1902-04: Demetrio Ocaña Montero
» 1904-06: Francisco Ocaña Montero
» 1906-09: Antonio Martín Pérez
» 1909-10: Julián Escolar
» 1910-17: Pedro Navarro Pérez
» 1917-20: Pedro Fernández de la Vieja
» 1920-21: José Fernández Martín
» 1921-23: Antonio Martín Pérez
» 1923-24: Melitón González
» 1924-29: Adrián González (suspendida la elección de Alcaldes)
» 1930-31: Francisco Pérez Navarro

 EL AYUNTAMIENTO DURANTE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA (1931-1939):
El 14 de abril, se proclamó en España la II República, debido a la victoria de la opción republicana en la mayoría de las capitales de provincia en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. El 19 de abril, el Ayuntamiento de Fuenlabrada no referencia el cambio de régimen pero sí el de la elección de alcaldes y concejales. El primer alcalde republicano de Fuenlabrada fue el socialista Luis Fernández Aguado, el sastre. Este primer gobierno retoma diferentes proyectos para mejorar la vida de los vecinos, asimismo proyectan el cambio de denominación de algunas calles. Sin embargo, tras la protesta de algunos concejales a las actas de escrutinio, a finales de mayo se repite los comicios.

Tanto la izquierda republicana como la derecha republicana quedan empatados, se sortea, y sale elegido el vecino de la derecha republicana, Demetrio González Navarro. Entre sus actuaciones se encuentra la paralización del cambio de nombre de las calles del anterior gobierno y en los próximos meses serán con grandes cambios, como unas Fiestas Patronales sin toros ni procesión, en cambio con multitud de eventos culturales.

Los siguientes alcaldes se alternarán en ideología política. A Demetrio se le suspende en mayo de 1932, y se elige al socialista Fernando Muñoz Pérez. En septiembre de 1933, Demetrio volverá a ser alcalde. En 1934, el Gobierno Civil suspende a todo el Ayuntamiento, a unos por ser simpatizantes de la Revolución de Asturias y a otros por no poner orden... y llegará Rafael Pérez, pero no mejorará la vida de los vecinos y empeorará la situación en el pueblo respecto a la elevada tasa de paro que sufre Fuenlabrada.

En febrero de 1936, la coalición de izquierdas gana en el Estado y se repone a la corporación de derechas de 1934. Entra Demetrio como interino, y se elige finalmente a Francisco Herrero Martín. Éste destituye a serenos, rectifica la Beneficencia retirando a la Guardia Civil, incauta el cementerio que había sido devuelto por el anterior gobierno de derechas, y pide el cierre de dos escuelas católicas sin autorización. Como respuesta, le pegan unos pasquines de noche en sus puertas con injurias y ataques al régimen. En mayo se produce unos incidentes entre bandos en la Plaza, llegando incluso a poner orden la Guardia Civil a caballo de Getafe. En junio del 36, llega una circular al Ayuntamiento ordenando que a toda costa establezca el orden público en el pueblo. Finalmente, en julio comenzaría la Guerra Civil Española.

Por último reseñar, que tanto el alcalde socialista Luis Fernández Aguado y Rafael Pérez García, de derechas, fueron asesinados en los años siguientes.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1931 y 1939:

» abril a junio de 1931: Luis Fernández Aguado
» junio a mayo de 1932: Demetrio González Navarro (por repetición electoral)
» mayo a septiembre 1933: Fernando Muñoz Pérez
» septiembre a diciembre 1934: Demetrio González Navarro
» diciembre a marzo de 1936. Rafael Pérez García (por suspensión del anterior) 
» marzo de 1936: Demetrio González Navarro (interino) 
» marzo a noviembre de 1936: Francisco Herrero Martín 


 EL AYUNTAMIENTO DURANTE LA DICTADURA FRANQUISTA (1936-1975):
En los primeras semanas de la guerra civil, Fuenlabrada estuvo gobernada por el socialista Francisco Herrero Martín. El 2 de noviembre, los sublevados alcanzan Fuenlabrada y el día 4, siguiendo instrucciones del teniente coronel jefe de la segunda columna de la Agrupación de Columnas y Tropas del Sector Toledo-Madrid, los mayores terratenientes y el médico titular, establecen una comisión gestora presidida por el vecino Leandro Pérez Martín y que estaría conformada hasta la finalización de la contienda.

Antes de terminar la guerra, la comisión aprobó el cambio de nombre para adecuar el callejero los intereses del bando vencedor, siendo suprimidos los nombres de calles vinculados al ideario republicano, la separación de una tapia en el cementerio para separar la parte civil de la católica o el regalo de una ventana a una nueva residencia veraniega para el general Varela en Cádiz.

Los primeros años de la década de los 40, varias personas han desempeñado durante un corto espacio de tiempo el puesto de alcalde: Julian Castrejón, José González, y Pedro Montero. Con el primero se acuerda levantar una cruz en conmemoración de los muertos pertenecientes al bando ganador en la guerra en las inmediaciones de la Iglesia de San Esteban y primeras actuaciones de desescombro. Con el segundo y tras petición del Ayuntamiento, Franco adopta el pueblo de Fuenlabrada; y se realizan tareas de desescombro y demolición de viviendas en mal estado.

Habrá que esperar hasta comienzos de 1945 para que alguien ocupe el sillón de alcalde con la voluntad y habilidad suficiente como para mantenerse en el cargo durante un temporada, Santiago Pérez verde gobernó desde 1945 a marzo de 1959. Con sus primeros años de gobierno, Fuenlabrada será recuperándose paulatinamente con la finalización de desescombro y la realización de las obras por parte de la Dirección General de Regiones Devastadas que mejoró la situación de nuevos equipamientos institucionales, educativos, seguridad e higiene, nuevas viviendas de venta reducida, nueva red de abastecimiento de agua con fuentes y arreglo del templo parroquial.

Los años 50 se vive con intensidad las fiestas, el baile y el encanto de un pueblo rodeado de campos en los que lentamente los arados van siendo sustituidos por tractores. Se estrenaba traje en las fiestas del Cristo de la Misericordia, y los tradiciones encierros por la calle Madrid y curva del Pelagatos, terminaban en la Plaza de España cercada por carromatos.

A Pérez Verde, le sucede al frente de la alcaldía en marzo de 1959, Ladislao Gil Ocaña quien gobernará hasta agosto de 1963, cuando es relevado por José Fernández Ocaña, quien suma a la jefatura local del Movimiento el cargo de jefe local de Sanidad y médico titular del pueblo hasta 1970. Será en estos años cuando comience un leve tirón en la construcción de pisos y pequeñas industrias en Fuenlabrada, como por ejemplo, las Casas Nuevas en la carretera de Leganés, el barrio Belén, el barrio de los Hermanos Andrés o el entorno del barrio de El Pinar, de dos o tres alturas. En 1968, Fernández Ocaña autorizó la construcción de dos primeras naves del actual Polígono Industrial Cobo Calleja, nombre del promotor ponferradino Manuel Cobo Calleja.

En 1970 será alcalde el abulense Regino Beneite Hidalgo, trabajador en Vías y Construcciones. Ante la ausencia de un Plan general de ordenación urbana, los constructores llegan a Fuenlabrada, donde hay suelo barato, sobre el que operar a su antojo. El Ayuntamiento, en cambio, concederá miles de licencias de construcción atendiendo a los intereses de esos constructores, y el presupuesto municipal se verá aumentado por las licencias. También en su mandato, se aprueba el escudo heráldico (actual logo de Memorias de Fuenlabrada).

La situación poco a poco se vuelve insostenible, y la presión vecinal por el caos urbanístico es cada vez mayor: urbanizaciones de bloques en medio del campo sin electricidad, sin agua ni zonas verdes prometidas, algunas de ellas con accesos de caminos de tierra. En junio de 1975, Regino es cesado por el gobernador civil y se designa a Luis Martín Fernández como alcalde. Este vecino es natural de Fuenlabrada y anteriormente fue corresponsal del Banco Popular. Fue además, el último alcalde de Fuenlabrada durante la dictadura, en noviembre comenzaría la Transición Española.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1936 y 1975:

» 1936-39: Leandro Pérez Martín
» 1940: Julián Castrejón González
» 1941: José González Escolar
» 1943: Pedro Montero Fuentes
» 1945-59: Santiago Pérez Verde
» 1959-63: Ladislao Gil Ocaña
» 1963-70: José Fernández Ocaña
» 1970-75: Regino Beneite Hidalgo
» 1975: Luis Martín Fernández

 EL AYUNTAMIENTO DURANTE LA TRANSICIÓN (1975-1979):
A partir del 20 de noviembre de 1975, comienza la reforma política que conducirá España a la democracia. Surgen las primeras agrupaciones locales políticas de Fuenlabrada, como por ejemplo el PSOE, conformado en el barrio de San Andrés en 1977 con más de 40 afiliados.

Mientras tanto, la vida del Ayuntamiento sigue su curso, y Luis Martín Fernández mantiene su puesto de alcalde. Esta nueva etapa, concede menos licencias de construcción y hace caso omiso a las protestas de los vecinos que pedían soluciones a los problemas urbanísticos, aunque es cierto que varios de los problemas no era responsabilidad del Ayuntamiento en curso, sino a los anteriores alcaldes.

No sólo hubo problemas urbanísticos en materia de viviendas sino de educación y sanidad. En junio de 1976, el Ayuntamiento aprueba las normas subsidiarias de COPLACO (Comisión de Planeamiento y Coordinación del Área Metropolitana de Madrid), y en mayo de 1977, les solicita que intermedien con las promotoras urbanísticas para solucionar los problemas.

Tras el auge de las protestas, incapacidad de negociar y ordenar disolver las manifestaciones; la presión vecinal hizo que a finales de julio de 1977, Luis Martín Fernández dimite (aunque otras fuentes dicen que fue cesado). Llegará a la alcaldía, el cacereño Juan Francisco Lorenzo Mendoza, de 33 años de edad. Será el encargado de poner en marcha la candidatura de UCD para las primeras elecciones democráticas. 

El mandato accidental de Lorenzo Mendoza destacará por su diálogo con las entidades locales, aunque los problemas persistieron. Mientras tanto, numerosos vecinos junto a sindicatos, organizan nuevas manifestaciones y que poco a poco fue ganando los afilados al PSOE y PCE. En cuanto al urbanismo hay pequeños avances, se construye una pista de atletismo de ocho calles, siendo la tercera en España. Las plazas educativas aumentan, y el médico parece paliar por momentos la situación sanitaria.

En junio de 1978, el alcalde apunta que el Ayuntamiento impuso 6 multas a constructoras y que revisará las ordenanzas de urbanismo en vigor. Por primera vez, un miembro del equipo municipal reconoció que durante años, las inmobiliarias han gozado de total impunidad y han construido donde le han dado en gana. Además, concede menos licencias y amenaza a las constructoras con paralizar las obras en marcha si no ceden locales para colegios.

El 3 abril de 1979, en las primeras elecciones democráticas tras la dictadura, Fuenlabrada elige 21 concejales. El resultado será: PSOE 8, UCD 7, PCE 4, y PTE 1 y candidatura independiente 1. A partir de estos resultados, se forma una coalición de PSOE, PCE y PTE, perdiendo la alcaldía Lorenzo Mendoza y llegando el socialista Manuel de la Rocha.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1975 y 1979:

» 1975-77: Luis Martín Fernández
» 1977-79: Juan Francisco Lorenzo Mendoza

 EL AYUNTAMIENTO EN LA DEMOCRACIA (1979-actualidad):
Desde 1979, la vida política municipal se ha desarrollado dentro del marco democrático, con estabilidad institucional y alternancia dentro de un mismo signo político mayoritario.

Alcaldes de Fuenlabrada entre 1979 y en la actualidad:

» 1979-83: Manuel de la Rocha Rubí
» 1983-2002: José Quintana Viar
» 2002-18: Manuel Robles Delgado
» 2018-presente: Javier Ayala Ortega

 COLEGIOS ELECTORALES:
(Pincha en la imagen para ampliarla)
Desde al menos el año 1871 hasta 1966, en Fuenlabrada se designó dos distritos electorales, siendo el Ayuntamiento sección única.

Fuenlabrada se dividió en el Distrito del Pósito (nombrado así por el tradicional pósito de cereales que estaba antes del colegio de los Arcos) y en el Distrito de la Plaza (por la principal plaza del pueblo).

Los locales elegidos fueron dos colegios, el de la calle de la Arena (hoy conocido como Los Arcos) y una escuela de niños ubicado en la trasera del actual antiguo Ayuntamiento. 

 Bibliografía de este artículo:
» Colaboración de David Martín del Hoyo
» Adriano Gómez Ruiz: "Cinco siglos de historia (1375 - 1900)"; Ayuntamiento de Fuenlabrada; ISBN: 84-500-9950-1; Depósito Legal: M-15.872-1984
» Boletines Oficiales de la Provincia de Madrid
» José Luis Rodríguez Jiménez, Gloria Gómez-Escalonilla: "Fuenlabrada Siglo XX: De un pueblo a una gran ciudad"; Edita: Ayuntamiento de Fuenlabrada; ISBN: 978-84-691-5266-9; Depósito Legal: M-37212-2008

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