18 de noviembre de 2015

Antiguas corrientes fluviales y sus consecuencias en Fuenlabrada

En los últimos años, Fuenlabrada ha sufrido varios episodios de inundaciones debido a las fuertes tormentas de verano, que han afectado a diversas calles y avenidas de la ciudad. Aunque en muchas ocasiones se ha señalado la falta de limpieza de alcantarillado como un factor contribuyente, la raíz del problema es más compleja y se remonta al sistema de alcantarillado diseñado y construido por el Ayuntamiento de Fuenlabrada durante el auge urbanístico de las décadas de los 70 y 80. Los cálculos y mediciones de las tormentas realizados en esos años probablemente se han quedado desfasados, lo que hace que la red de alcantarillado, hoy en día, no sea capaz de gestionar el volumen de agua que recogen las fuertes lluvias actuales. La solución podría pasar por ampliar los colectores o incluso la construcción de tanques de tormentas, que ayuden a mitigar la acumulación de agua.

Además, Fuenlabrada está situada en una zona de barrancos y arroyos estacionales afluentes del arroyo Culebro, lo que agrava aún más la situación. Estos arroyos, aunque en algunas épocas del año contienen poca agua, pueden provocar desbordamientos cuando las lluvias son intensas. Tres de estos arroyos o vaguadas están canalizados bajo la ciudad, y su cauce discurre por zonas bajas, lo que aumenta la cantidad de agua que debe ser gestionada por el sistema de drenaje urbano.

La topografía de la ciudad también juega un papel importante. Los distritos de El Naranjo, La Serna, El Cerro y El Molino, situados en la parte oeste de Fuenlabrada, son las zonas más altas, lo que provoca que los arroyos y las aguas de tormenta fluyan hacia el este, en dirección al arroyo Culebro, la zona más baja del municipio, conocida como La Vega. Esto crea una acumulación de agua que a veces no puede ser drenada con la rapidez necesaria.

Por otro lado, el agua recogida en la urbanización Loranca sigue un curso diferente, dirigiéndose hacia Móstoles, en dirección a los afluentes del río Guadarrama. Esta cuenca, al ser parte de otro sistema fluvial, requiere de un control diferente, pero también representa un desafío para la gestión del agua pluvial en la ciudad.

En resumen, las inundaciones en Fuenlabrada no son únicamente un problema de limpieza de alcantarillado, sino de una red de drenaje que fue diseñada para condiciones de lluvia mucho más suaves que las que experimenta la ciudad hoy en día. Ante este panorama, se hace urgente una revisión y modernización de la infraestructura, con la posibilidad de incorporar soluciones como tanques de tormentas y mejoras en los colectores, para evitar que futuras tormentas causen daños graves a la ciudad.


MAPA DE FUENLABRADA EN 1878
CON LOS ARROYOS RESALTADOS

(Pincha en la imagen para ampliarla)

 Barranco de Cantoechado: ubicado a pocos metros al norte de la estación de La Serna, es un importante elemento natural de la ciudad que forma parte del Parque Forestal de Bosque Sur. Este barranco, que discurre en una zona predominantemente natural, desemboca en el arroyo Culebro cerca del centro comercial de Fuenlabrada. A diferencia de otros arroyos canalizados que atraviesan la ciudad, el Barranco de Cantoechado no suele generar problemas de inundación. Esto se debe a que se encuentra al aire libre, en una zona verde y con un sistema de drenaje natural que facilita el paso del agua sin causar acumulaciones o desbordamientos. El espacio libre de urbanización y el entorno forestal permiten que el agua de las lluvias se filtre de manera más eficiente, evitando que el barranco se vea sobrecargado en tiempos de tormenta.  Barranco del Puerco (): el arroyo que comienza en la Avenida de España, atraviesa la rotonda de la entrada de Leganés y la Avenida de la Hispanidad, es una de las zonas más problemáticas en términos de inundaciones en Fuenlabrada, a pesar de estar canalizado. Este sistema de drenaje, aunque diseñado para gestionar el flujo de agua, se ve sobrepasado en ciertas condiciones, especialmente cuando las lluvias son fuertes. El agua se desliza desde la calle Castilla la Nueva, y llega a inundar la Avenida de España, desbordándose hacia la rotonda de la entrada de Leganés, una de las principales intersecciones de la zona. Desde ahí, el agua sigue su curso hacia el paso ferroviario, acumulándose grandes cantidades en el área de la rotonda. El agua, luego, avanza hacia el cruce con la calle de México, formando grandes charcos y causando problemas de tráfico y accesibilidad.

La causa principal de estas inundaciones radica en la falta de capacidad del colector que conecta diversos barrios como El Naranjo, La Serna y La Avanzada. El colector, que debe soportar una gran cantidad de agua de diferentes zonas de la ciudad, no siempre tiene la capacidad para gestionar el volumen de agua durante tormentas intensas.

Como resultado, en ocasiones, las alcantarillas se ven sobrepasadas y expulsan el agua, lo que agrava aún más las inundaciones en estas áreas. Además, las calles colindantes a la Avenida de la Hispanidad, como la calle de Lima y la calle de México, también sufren las consecuencias de este desbordamiento, al igual que la zona de la entrada de Leganés. Estas áreas, cercanas a la rotonda y al paso ferroviario, son las primeras en verse afectadas cuando el sistema de drenaje no puede manejar el volumen de agua.

Las siguientes fotografías que nos muestras reflejan claramente las consecuencias de estas inundaciones, mostrando la situación de las calles colindantes a la Avenida de la Hispanidad y el entorno cercano a la entrada de Leganés, donde el agua se acumula y genera grandes problemas para los vecinos y el tráfico:

(Pincha en la imagen para ampliar) | calle Lima en 2017
(Pincha en la imagen para ampliar) | calle Mejico en 2017
(Pincha en la imagen para ampliar) | Imagen de Fuenlabrada Noticias.
Entrada de Leganés (zona del Centro de Arte Tomás y Valiente)

 Barranco de la Presa (): es probablemente el arroyo más conocido y problemático de Fuenlabrada, especialmente en lo que respecta a las inundaciones. Este arroyo, que está canalizado en el subsuelo de la calle Málaga y la Avenida de los Estados, tiene un comportamiento peculiar que lo convierte en un punto crítico durante las fuertes tormentas. 

El principal punto conflictivo de este arroyo se encuentra en el paso ferroviario de la calle Málaga, donde el agua, al seguir su curso natural, arrastra el agua de las zonas de Nazaret y Avenida de las Regiones. Estas áreas urbanas, con un considerable desarrollo, contribuyen a que el volumen de agua que debe ser canalizado sea significativamente alto, lo que sobrecarga el sistema en tiempos de lluvias intensas.

(Pincha la imagen para ampliar) | Imagen de Toñi Antunez.
Se observa la llegada de la corriente de agua
desde las calle Nazaret y avda. de las Regiones en busca de su corriente.

 Barranco de la Fuente (): es, sin duda, el menos problemático de todos los arroyos que atraviesan Fuenlabrada. Este arroyo está canalizado debajo de las calles Comunidad de Madrid y Calle de Extremadura, lo que le permite gestionar el agua sin generar grandes problemas de inundación, a diferencia de otros arroyos de la ciudad. El Barranco de la Fuente, además de ser el más tranquilo en cuanto a inundaciones, tiene una importante carga histórica y cultural, ya que da nombre al Barrio del Arroyo, una zona que ha sido clave en la evolución de Fuenlabrada. Antiguamente, el arroyo se cruzaba mediante pequeños puentes de madera que facilitaban el paso a los vecinos, mientras que los alrededores estaban cubiertos por grandes campos de juncos. Estos paisajes naturales eran comunes en la zona antes de la urbanización y la canalización del arroyo.

(Pincha la imagen para ampliar) | Imagen de Sergio
Se observa el hundimiento del terreno al llegar a la zona del Parque olivar.

El arroyo de Valdeserrano es otro de los arroyos históricos de Fuenlabrada, cuya importancia radica en su vínculo con el Barranco de Tajapiés y su conexión con la Aldea de Loranca, que se encontraba en el camino de Parla. Este arroyo tiene un carácter especial, ya que, aunque está canalizado bajo tierra en gran parte de su recorrido, aún conserva trazos visibles en ciertas zonas.

El arroyo tiene su origen en el Parque Natural de Valdeserrano, un área natural en las afueras de Fuenlabrada, que proporciona el caudal inicial de este arroyo. Desde allí, el agua sigue su curso hacia el Barranco de Tajapiés, un terreno que históricamente fue clave en el desarrollo de la zona. La Aldea de Loranca, que existía a orillas de este arroyo, estaba situada en una zona estratégica entre Fuenlabrada y Parla, en el camino de Parla, una de las vías principales de la época.


MAPA ACTUAL DE FUENLABRADA,
CON LAS VAGUADAS RECREADAS
EN EL MAPA DE 1878

(Pincha la imagen para ampliar) 

En rojo el Barranco del Puerco, en amarillo el Barranco de la Presa y en verde el Barranco de la Fuente, al norte el Barranco de Cantoechado ya al sur el comienzo del arroyo Valdeserrano que forma el Barranco de Tajapiés. En el centro, los límites de Fuenlabrada en 1878 (incluida la estación).

(Pincha en la imagen para ampliarla)

El plano de la década de los 90 que se presenta ilustra claramente cómo la infraestructura de drenaje de Fuenlabrada fue diseñada en su momento. En él se puede ver que la ciudad cuenta con solo tres grandes colectores, los cuales desembocan hacia el arroyo Culebro, siguiendo las antiguas corrientes fluviales o vaguadas que históricamente marcaban el curso de los ríos en la zona. 

Estos colectores, que tienen diámetros entre 60 cm y 1,20 m, son relativamente pequeños, especialmente si los comparamos con la cantidad de agua que deben gestionar durante tormentas fuertes. De hecho, su diámetro es inferior al tamaño de una persona, lo que pone en evidencia las limitaciones del sistema de drenaje. La capacidad de estos colectores para manejar el caudal de agua es escasa, diseñada principalmente para soportar tormentas pequeñas o de baja intensidad. Sin embargo, las pendientes suaves de las calles que van hacia las zonas más bajas de la ciudad, combinadas con los colectores subdimensionados, hacen que la red sea incapaz de absorber el agua en casos de tormentas intensas. Esto provoca que el sistema expulse el agua y genere una acumulación en las calles, lo que termina en inundaciones en diferentes puntos de la ciudad.

8 comentarios:

  1. Curiosisimo, muchas gracias por compartirlo.

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  2. Hola, gracias por la información tan interesante.
    Una pregunta curiosa, se puede saber de alguna manera los manantiales subterráneos de Fuenlabrada?, he ido decir que hay varios
    Gracias de antemano

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  3. Hola, gracias por la información tan interesante.
    Una pregunta curiosa, se puede saber de alguna manera los manantiales subterráneos de Fuenlabrada?, he ido decir que hay varios
    Gracias de antemano

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  4. Felicidades por el trabajo... y mas hoy, que aun echamos culpa a los politicos y la naturaleza va más allá. De nuevo, enhorabuena.

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  5. Hola, mis padres viven en la Avd. de los Estados enfrente del parque, y a finales de los 70 inicios de los 80, recuerdo que con maquinaria pesada abrieron una gran zanja para meter tuberías de hormigón prefabricado de gran tamaño (supongo que se trataba de la canalización del barranco de la presa). Recuerdo que nos metíamos dentro de los tubos para recorrerlos jugando cuando no estaban los trabajadores(algo temerario pero eramos muy inconscientes), corríamos dentro de esos tubos de pie sin problema, valga esto para que nos hagamos a la idea del tamaño de estos colectores

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