II República en Fuenlabrada


 ELECCIONES MUNICIPALES DEL 12 DE ABRIL DE 1931 EN FUENLABRADA:
Tras las elecciones municipales celebradas el 12 de abril de 1931, en las que las candidaturas republicanas obtuvieron la victoria en un mayor número de capitales de provincia frente a las monárquicas, el 14 de abril se proclamó la II República Española. 

En Fuenlabrada, donde tradicionalmente la abstención era reducida, estaban llamados a las urnas alrededor de 1.500 varones. Se registraron un total de 1.437 votos a candidaturas, sin contabilizar los votos en blanco o nulos. 

Las mesas electorales estaban compuestas por un presidente y dos vocales, con un suplente para cada cargo. En estas elecciones, el Distrito de la Plaza estuvo integrado por Cecilio Escolar Romeral (presidente), Manuel Valcárcel López (suplente de presidente), José Escudero Estévez (primer vocal), Amador Luque Merino (segundo vocal), José de la Vieja Pérez (primer suplente) y Blas de la Vieja González (segundo suplente). Por su parte, el Distrito del Pósito lo conformaron Bernardino Bolaños Alonso (presidente), Antonio Martín Pérez (suplente de presidente), Hipólito Barea Maqueda (primer vocal), Zacarías Hernández Montero (segundo vocal), Serapio de la Vieja Blanco (primer suplente) y Mariano de la Vieja Escolar (segundo suplente).

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Resultados del 12 de abril de 1931 en Fuenlabrada

No se conservan datos detallados de estas elecciones municipales en Fuenlabrada, ni el acta del día 19 hace referencia explícita a un cambio de régimen. No obstante, sí recoge la presidencia del alcalde saliente y la relación de concejales electos. De este modo, accede al cargo de alcalde-presidente el socialista Luis Fernández Aguado, asistido por los tenientes de alcalde Tomás Ocaña Martín y Francisco Pérez Navarro. 

La votación se realizó mediante urnas de cristal y, una vez finalizada la jornada electoral, se procedió al escrutinio en las respectivas mesas. Las diez candidaturas más votadas obtuvieron representación en el Ayuntamiento. Posteriormente, los concejales eligieron al alcalde-presidente y a los tenientes de alcalde. Finalmente, el socialista Luis Fernández fue proclamado alcalde tras obtener 95 votos, convirtiéndose oficialmente en el primer alcalde republicano de Fuenlabrada.

 PRIMER GOBIERNO LOCAL REPUBLICANO (ABRIL 1931):
El nuevo gobierno municipal retomó proyectos relacionados con el abastecimiento de agua, la mejora de la vía pública y la adquisición de un solar destinado a la construcción de una escuela. Asimismo, se decidió arrendar los prados de La Vega y Acedinos a la Sociedad de Trabajadores —sindicato de orientación izquierdista— para su explotación colectiva, con el objetivo de proporcionar medios de subsistencia a los vecinos sin tierras y promover una mayor equidad económica. 

Entre otras medidas simbólicas, se encargó un cuadro alegórico de la República para el salón de sesiones y se procedió al cambio de denominación de cinco vías públicas: la Plaza de la Constitución pasó a denominarse Plaza de Pablo Iglesias; la calle de Humanes, Comandante Franco; la calle de la Plaza, 14 de Abril; la de la Beata, Quintín Escolar; y la calle de la Arena se convirtió en la avenida de Galán y García Hernández.

 REPETICIÓN DE ELECCIONES Y GOBIERNO DE LA DERECHA REPUBLICANA (JUNIO 1931):
Algunos concejales impugnaron las actas del escrutinio de las elecciones del 12 de abril, así como la intervención del gobernador civil, lo que obligó a repetir los comicios el 31 de mayo. Tras la toma de posesión y la votación para la alcaldía, se produjo un empate a cinco votos entre Fernando Muñoz Pérez, socialista, y Demetrio González Navarro, de derechas. Finalmente, el cargo fue adjudicado por sorteo, resultando elegido González Navarro. 

Ante la prevista construcción de la escuela, la minoría socialista defendió la necesidad de edificar dos centros educativos. Mientras tanto, se arrendó una vivienda provisional para impartir enseñanza. En agosto se debatió la celebración de corridas de toros durante las Fiestas Patronales, solicitándose autorización para ello. No obstante, las fiestas se celebraron finalmente sin toros ni procesión, siendo sustituidas por actividades musicales.

A comienzos de octubre, la prensa informó de la imposición de multas de 500 pesetas a varios vecinos de Fuenlabrada por la celebración de actos religiosos sin autorización. Entre los sancionados figuraban un capitán retirado, el secretario del Ayuntamiento, el secretario del Juzgado Municipal, un sacristán y varias mujeres.

El 29 de octubre de 1931, Francisco Largo Caballero aprobó los Estatutos para la explotación colectiva de fincas, redactados por la Sociedad de Trabajadores de Fuenlabrada, tal como se recoge en otro artículo del blog.

En los meses siguientes se intensificaron los debates sobre el desempleo obrero, especialmente en relación con los afiliados al sindicato socialista. El Ayuntamiento no autorizó el cultivo de los prados comunales por parte de los desempleados, a la espera de la aprobación definitiva de la Ley de Reforma Agraria, entonces en discusión en las Cortes.

 CAMBIO DE GOBIERNO LOCAL A LA IZQUIERDA (1932):
En mayo de 1932, tras la suspensión del alcalde Demetrio González Navarro, fue designado alcalde Fernando Muñoz Pérez. Entre sus primeras decisiones figuró el cambio de denominación de cuatro calles, entre ellas la de la Plaza, que pasó a llamarse Galán y García Hernández. Finalmente, el Ayuntamiento arrendó el prado de La Vega a la Sociedad de Trabajadores, con el compromiso de no contratar jornaleros procedentes de otros municipios, conforme a las directrices del Ministerio de Trabajo.

Otras medidas, como la suspensión de empleo y sueldo del sereno o la incautación del cementerio eclesiástico para su conversión en cementerio civil, de acuerdo con el modelo de Estado laico recogido en la Constitución de diciembre de 1931, fueron duramente criticadas por la oposición de derechas, que las calificó de “política de persecución”.

En el acta municipal del 14 de agosto de 1932 consta la protesta del gobierno socialista contra el fallido golpe de Estado del general Sanjurjo: "por los criminales sucesos de los que pretendieron restaurar la monarquía, reiterando la adhesión a la República y pidiendo que se haga justicia que satisfaga los anhelos del pueblo" reiterando el Ayuntamiento su adhesión a la República y solicitando justicia. La resolución fue aprobada por unanimidad y comunicada por telegrama al presidente del Consejo de Ministros, concluyendo la sesión con vítores a la República y al jefe del Gobierno, Manuel Azaña.

En octubre se formalizó el compromiso de compra de un solar para la construcción de escuelas, con un presupuesto estimado de 180.000 pesetas. El Gobierno de la República concedió el 82 % de la financiación, debiendo el Ayuntamiento aportar 32.000 pesetas, cantidad difícil de asumir debido a la escasez presupuestaria agravada por la crisis de 1929 y la oposición de sectores económicos al nuevo régimen. 

Ese mismo mes, la prensa informó de nuevas multas impuestas a vecinos por manifestarse contra la República. El gobernador civil sancionó con 500 pesetas a varios destacados vecinos del municipio: Lino Utiel (capitán retirado), al secretario del Ayuntamiento Zacarías Hernández, al secretario del Juzgado Fermín Hernández, al concejal Leandro Pérez, al ahora secretario Demetrio Navarro y al propietario Hipólito Montero. 

En los meses siguientes la situación del paro sigue siendo un problema, el arrendamiento de prados consigue paliar en parte la situación pero los pastos no dan para mucho. Esto hará que haya un aumento de la tensión social.

En mayo de 1933, los concejales conservadores, impulsores del Sindicato Agrícola y la Agrupación Patronal, se retiran de la sala de sesiones. En junio, 102 vecinos piden al Ayuntamiento que desista de la incautación del cementerio, pero finalmente se lleva a cabo el día 24 de julio provocando un altercado entre los vecinos. 

 CAMBIO DE GOBIERNO LOCAL A LA DERECHA (1933):
En octubAntes de octubre de 1933, Demetrio González Navarro regresó al cargo de alcalde, en un contexto de continuos cambios políticos determinados en gran medida por la actuación del gobernador civil. En enero de 1934, los concejales socialistas dejaron de asistir a las sesiones municipales como medida de protesta.

Ese mes, la mayoría conservadora aprobó la construcción de una casa-cuartel de la Guardia Civil en el solar adquirido inicialmente para la escuela, ante el deterioro de las dependencias existentes y la amenaza de traslado del cuerpo. Los propietarios agrícolas adelantaron fondos al Ayuntamiento mientras se esperaba la concesión de un crédito del Banco de Crédito Local. En este periodo se restituyeron antiguos nombres a varias calles, entre ellas la de Quintín Escolar, que volvió a denominarse calle de la Beata.

En el pueblo aumenta la preocupación por el paro, aumentando la tensión social, pese al arrendamiento de prados, empleo en las obras públicas de aumentar el caudal a las fuentes del pueblo, entregas pequeñas de dinero a pobres, mayores y viudas y esporádicos adelantos de 5 pesetas a jornaleros que no trabajan. Para escapar de su responsabilidad, el alcalde declara que mientras estuvieron los socialistas sólo se ofreció trabajo a los partidarios de éstos y que, en consecuencia "no les debiera extrañar si ahora trabajan otros"

Con la ausencia de los socialistas, el Ayuntamiento condenó oficialmente los sucesos revolucionarios de Asturias de octubre de 1934 y acordó contribuir con 150 pesetas a una suscripción en favor de las fuerzas de orden público de esta manera: "Que se eleve la más enérgica protesta por los asesinatos y hechos vandálicos realizados en Asturias y el resto de España durante la pasada revolución marxista y declarar la más firme adhesión al Gobierno por su actuación frente la misma. Que para la suscripción iniciada para premiar a las fuerzas del Ejército, Guardia Civil, de Seguridad y Asalto y además, por su leal comportamiento y brillante actuación de la represión de la revuelta contribuya el Ayuntamiento con 150 pesetas, con la que se encabezará la suscripción local. 19 octubre de 1934".

 SUSPENSIÓN DEL AYUNTAMIENTO EN SU TOTALIDAD (1934):
La convulsada situación como consecuencia de la vía insurrecional por la izquierda proletariada y los independentistas catalanes, ofrece una excusa al gobierno de centro derecha para suspender a todos los concejales elegidos en formaciones de republicanos progresistas y la izquierda. En Fuenlabrada, el gobernador civil, suspende en sus funciones a todo el equipo municipal, incluyendo a los que redactaron el documento anterior. Unos por simpatizar con revolucionarios y al resto por supuesta pasividad ante deterioro del orden publico. Llegará como alcalde, el vecino Rafael Pérez García.

En 1935, la situación de los campesinos empeoró notablemente. El Ayuntamiento apenas logró mejorar las condiciones, limitándose a solicitar subvenciones que no fueron concedidas. La Sociedad de Trabajadores (sindicato de izquierdas) fue demandada judicialmente por el impago del arrendamiento del prado de La Vega, concluyendo el proceso con su desahucio.

 CAMBIO DE GOBIERNO LOCAL A LA IZQUIERDA (FEBRERO 1936):
Durante la campaña electoral de febrero de 1936 se celebraron tres mítines en Fuenlabrada, organizados por la Sociedad de Trabajadores, el Sindicato Agrícola y la Juventud Socialista. Gana, por escaso margen, la coalición de izquierdas. El día 21 de febrero, el Gobierno Civil ordena reponer en sus cargos a todas las corporaciones suspendidas. Por lo tanto, vuelve Demetrio González de alcalde interino y los concejales que habían sido expulsados. A continuación se procede a la elección de alcalde y recae en Francisco Herrero Martín. 

El nuevo gobierno municipal adoptó diversas decisiones de carácter político, como la destitución de varios serenos, la modificación de la lista de Beneficencia, una nueva incautación del cementerio y la notificación a la Dirección General de Primera Enseñanza sobre la existencia de dos escuelas católicas sin autorización y que las clausuren.

 INCIDENTES LOCALES EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS DE LA II REPÚBLICA (MARZO-JULIO 1936):
El 15 de marzo, la Sociedad de Trabajadores organizó una manifestación en Fuenlabrada junto a militantes de otros municipios. Como respuesta, en abril aparecieron pasquines injuriosos en las viviendas del alcalde y de varios concejales. 

El 12 de mayo, el Ayuntamiento remitió al juzgado un atestado contra seis individuos calificados como fascistas, presuntos responsables de dichos actos. Ese mismo día, tres mujeres fueron multadas por "por exteriorizar con saludos sus ideas fascistas". En las semanas siguientes se produjeron nuevos altercados, incluyendo enfrentamientos que requirieron la intervención de la Guardia Civil de Getafe.

El 13 de junio de 1936, llega una circular al Ayuntamiento ordenando que "a toda costa se restablezca el orden público, se cumplan los contratos y leyes de trabajo y se hagan cacheos". El 17 de julio de 1936 se inició la sublevación militar contra el Gobierno de la II República, que al fracasar da comienzo a la Guerra Civil Española.

Continúa en la sección dedicada a la Guerra Civil Española en Fuenlabrada en este enlace.

 Bibliografía de este artículo:
» Boletines oficial de la provincia de Madrid
» Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España
» José Luis Rodríguez Jiménez, Gloria Gómez-Escalonilla: "Fuenlabrada Siglo XX: De un pueblo a una gran ciudad"; Edita: Ayuntamiento de Fuenlabrada; ISBN: 978-84-691-5266-9; Depósito Legal: M-37212-2008

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