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Las torrijas son un clásico de la repostería española, especialmente durante la Semana Santa, pero su sabor tan delicioso las convierte en un postre perfecto para cualquier época del año. Hechas a base de pan, leche, azúcar y canela, las torrijas son sencillas pero llenas de sabor, y cada bocado es una mezcla de suavidad, dulzura y una ligera textura crujiente.
Este plato, que combina ingredientes sencillos, tiene su origen en la cocina popular, pero con los años ha sido perfeccionado en muchas casas y restaurantes de toda España.
A continuación, te dejamos una receta detallada para preparar unas torrijas caseras
◆ Ingredientes:
● Una barra de pan
● 4 huevos
● 1 litro de leche
● 1 taza de azúcar
● Cáscara de limón y de naranja
● Una rama de canela
● Cucharada de canela en polvo
● 750 ml. de aceite para freír.◆ Pasos:
1. Infusionar la leche con los aromas: Comienza calentando la leche en un cazo grande a fuego medio. Añade la mitad del azúcar, la rama de canela, la cáscara de naranja y de limón. Remueve ligeramente para que el azúcar se disuelva por completo en la leche. Deja que la mezcla alcance casi el punto de ebullición, pero no dejes que hierva. Una vez esté bien aromatizada, retira del fuego y deja reposar durante unos 10 minutos para que los sabores se infusionen.
2. Preparar las rebanadas de pan: Mientras la leche se enfría un poco, corta el pan en rebanadas de aproximadamente 2 cm de grosor. Si el pan está demasiado fresco, puedes dejarlo secar un poco para que absorba mejor la leche. Asegúrate de que las rebanadas no sean demasiado gruesas ni finas, ya que deben empaparse bien sin deshacerse.
3. Empapar el pan: Una vez que la leche esté a una temperatura agradable (ni demasiado caliente ni fría), comienza a sumergir las rebanadas de pan. Deja que se empapen bien, pero no las dejes mucho tiempo para evitar que se deshagan. Al sacar las rebanadas de la leche, asegúrate de que estén bien impregnadas en el líquido, pero sin exceso.
4. Rebozar en huevo: Bate los 4 huevos en un recipiente amplio. Sumerge cada rebanada de pan empapada en la leche en el huevo batido, asegurándote de que quede bien cubierta por ambos lados.
5. Freír las torrijas: En una sartén grande, calienta el aceite a fuego medio-alto. Una vez caliente, fríe las torrijas de una en una o por tandas, dependiendo del tamaño de la sartén. Fría cada torrija hasta que esté dorada y crujiente por ambos lados. Asegúrate de que el aceite no esté demasiado caliente para evitar que se quemen antes de cocinarse por dentro.
6. Escurrir y endulzar: Una vez que las torrijas estén doradas, colócalas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Mientras aún están calientes, espolvorea una mezcla de azúcar y canela en polvo por encima, o rocía un poco de miel o melaza si prefieres un toque más dulce.
7. Dejar reposar y servir: Deja que las torrijas reposen durante unos minutos para que se enfríen ligeramente. Si prefieres un toque más fresco, puedes guardarlas en el frigorífico y disfrutarlas frías. También puedes consumirlas inmediatamente, ya que están igualmente deliciosas tanto a temperatura ambiente como frías.