El anuncio menciona que la propiedad está ubicada a tres leguas de Madrid, lo que indica que era una zona rural, pero a la vez relativamente cercana a la capital. La transacción debía ser gestionada en la calle de Santa Isabel, frente a la fuente, en el cuarto principal.
Este tipo de anuncios eran comunes en la época para la venta de propiedades rurales, como fincas y tierras productivas, reflejando el modo de vida agrícola que predominaba en muchos municipios cercanos a Madrid en el siglo XIX.

